Publican el viaje, usted manda su precio, y recoge. Sin pagar nada, sin dejar lo que ya hace.
Usted nunca paga nada
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El que le entra por Yipero es uno que no tenía. Siga cogiendo los suyos como siempre: esto es adicional, no en vez de.
Nadie le pone tarifa. Usted ve para dónde es la trocha y decide qué cobra.
Completa, en efectivo, en la mano, el día que recoge. Yipero no toca ese dinero.
Ni cuota, ni afiliación, ni porcentaje, ni ahora ni después. Yipero no le cobra al willysero y tampoco le cobra al pasajero.
No le llega una lista de curiosos: le llega el que vio su precio, lo comparó con los otros y se quedó con el suyo.
En la casa, almorzando, en la finca. El viaje le llega al teléfono, no le toca estar parado en la plaza.
De sus zonas y que caben en su carro. Los demás no le llegan. Y si no quiere ir, no responde.

Sin papeles y sin cooperativa. Le preguntamos su nombre, su zona, cuántos puestos tiene el carro y una foto del Willys. Nada más.
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